Ser Consciente


Ser consciente, es tener conocimiento cabal del medio que nos rodea, de sí mismo y de las mutuas relaciones entre ambos sabiendo que se tiene tal conocimiento; el ser consciente significa que se tiene la capacidad de medir las consecuencias de sus propios actos, antes de realizados. Nuestra Orden se propone como tarea fundamental desde el grado de aprendiz, estimularnos para que se tenga una CONSCIENCIA CLARA y ser una persona responsable. El ser responsable significa ser capaz de aceptar las consecuencias de una actitud ante ese medio que nos rodea. Esto nos situa en un medio que no es precisamente un ambiente perfecto, pero si perfectible. Aunque nosotros no creemos en la existencia de cosas o estados perfectos, o situaciones que serían inmutables y estáticas; todos nosotros de alguna manera pensamos que todo es perfectible, es decir, capaz de ser transformado para que se realice mejor a el fin con que está destinado, por lo que podríamos afirmar que no hay perfeccionamiento posible si no es de cara a un objetivo en concreto.
 
Nuestra vocación masónica, que es la inclinación constante a trabajar por la ejecución de metas determinadas, exige un perfeccionamiento o sea un despliegue de potencialidades adecuadas, que van en relación con aquellas metas trazadas y la inhibición de aquellas impropias. He aquí la tarea primordial el iniciado y del exaltado, que al igual que los constructores operativos que labraban la piedra para un destino elegido, el masón debe labrarse a sí mismo esa piedra bruta, destruyendo sus imperfecciones y elevándose a la altura que su ideal le marque, por encima de los obstáculos que encuentre en esa tarea.

Acerca de La Piedra Bruta

La Piedra Bruta en sí es aquella que es recogida directamente de la tierra, por lo que de modo natural, cada una posee las formas más diversas fruto de la acción de las fuerzas de la Naturaleza. En general, se puede decir que una piedra bruta, al no tener una forma definida, al estar llena de impurezas e imperfecciones, no tiene un propósito definido, por lo que su utilidad es mínima. No obstante, contiene en sí toda la potencialidad de una obra de arte, la potencialidad de la trascendencia. Es por ello que se escogen determinadas piedras brutas para la construcción, por la potencialidad que se ve en ellas.
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