¿Sois Masón?


Antecedentes Históricos y Filosóficos

Es importante para todos nosotros, en nuestra condición de AA.·. MM.·. conocer y entender el significado de cada uno de nuestros signos, palabras y tocamientos. Mas que repetirlos y aprenderlos de memoria, mediante el estudio del Ritual del A.·. M.·. es imperativo aprender lo allí estudiado, internalizar el significado de cada una de esas palabras, frases y signos, que a ciencia cierta, contienen la base fundamental de los conocimientos que debemos adquirir, desarrollar y construir internamente en nuestra vida masónica.

Una de las maneras de reconocer a un H.·.M.·. es mediante el uso de la pregunta “¿SOIS MASÓN?”, interrogante que forma parte del discurso del V.·. M.·. en la Apertura de los Trabajos en Cámara de Aprendiz. Quizás por el profundo significado de esa pregunta y de la respuesta que da el Q.·.H.·. Prim.·.V.·. es que se constituye en la primera fase del ritual que da inicio a los trabajos.

Para comprender el significado filosófico y masónico de esa pregunta, es necesario conocer el contexto histórico de la Masonería Operativa, momento en el cual los Masones, herederos del Arte Real o Gran Alquimia Simbólica, adquirían sus conocimientos mediante herramientas razonables, y la Virtud era la herramienta principal requerida para formar parte de la Fraternidad de los Libres Constructores, ya que los Antiguos Usos y Costumbres constituían los valores necesarios para el ejercicio de un oficio en el que lo colectivo no era la simple suma de individualidades sino la articulación compleja entre sus miembros.

Inicialmente la Masonería Operativa se formó como respuesta a una necesidad histórico social, la construcción de templos e iglesias dedicadas al ejercicio de un culto religioso, posteriormente cuando empezaron las persecuciones a todos aquellos que pensaban diferente a los postulados dictados por los gobernantes y las cúpulas religiosas, la Masonería Operativa adoptó mecanismos de defensa para poder preservar tanto su oficio, como sus creencias filosóficas.

Durante ésta época, la irresponsabilidad y falta de solidaridad de un obrero podía poner en peligro al conjunto de la Logia, pues de la culminación exitosa de la tarea constructiva vivían obreros y familias. Un derrumbe era devastador. La noticia corría como la pólvora y no había más contratos.

La iniciación ritual concluía con un doble juramento, el del obrero para con las leyes y reglamentos de la logia y del gremio; y el de todos los obreros de la logia para con su nuevo miembro, hasta ese momento el recipiendario asume el carácter de masón operativo desde el punto de vista formal y administrativo, pero es a partir de esa iniciación que empezaba el aprendizaje del oficio, lo cual implica una premisa muy importante para el estudio de la frase SOIS MASON, qué es la interrogante: a partir de qué momento el iniciado es masón?

Planteamiento del Enunciado

Formalmente hablando, sé es masón desde el momento en que se presta el juramento en la iniciación, es una condición externa, ritualística, legal podría decirse, pero es a partir de ese momento en que se inicia el aprendizaje del oficio, se empiezan a estudiar las bases del ejercicio de la actividad para la cual se ha iniciado el aprendiz. Esto lleva a concluir que se presta el juramento pero no se conoce el oficio, esto desde el punto de vista de la Masonería Operativa, pero perfectamente aplicable este razonamiento a la Masonería Especulativa.

La condición de Masón se adquiere justo en el momento en que se conjuga el juramento y el ejercicio del oficio, una vez estudiado y aprendido, porque es en este nivel en el que la condición de masón tiene una finalidad y utilidad constructiva, tanto en la Masonería Operativa como en la Especulativa. Aquí surge una dualidad de elementos característicos, uno objetivo y formal y uno subjetivo y de fondo.

El elemento objetivo o de forma, es el relacionado con la prestación del juramento, momento en el que se acredita la condición de masón ante la logia, las leyes masónicas y el aspecto administrativo del taller. El otro elemento es el subjetivo, que es el inicio del aprendizaje, la intención (subjetiva) de estudiar y aprender lo necesario para el ejercicio del oficio, porque tal y como lo señala Aldo Lavagnini en su libro “Manual del Aprendiz”, “El francmasón se construye a sí mismo mediante el aprendizaje y la práctica del oficio después de la iniciación y no por ninguna especie de ciencia infusa durante la iniciación”.

Conclusión

Partiendo del enunciado antes señalado, la condición de masón no es algo formal, sino que atiende al más profundo deseo de asumir los aprendizajes necesarios para el ejercicio del oficio, esto implica la disposición al estudio constante, y la práctica diaria de los principios y postulados masónicos, mediante la conducta y el proceder. Esta condición lleva implícita el elemento subjetivo de intención y reflexión constante, es mediante la construcción de nuestro templo interior, con el estudio y autoanalisis, que el A.·. M.·. puede demostrar en el tiempo que puede ser reconocido como Masón.

En la Masonería Especulativa esta interpretación adquiere un carácter relevante porque el aspecto subjetivo es esencial para la formación del Masón, mediante el estudio de nuestros augustos misterios. Formación que se ilustra como la construcción de nuestro Templo Interior, el cual debe realizarse con un trabajo arduo y continuo, para que una vez aprehendidos los basamentos básicos de nuestra institución podamos seguir con el constante aprendizaje y crecimiento interior en nuestra vida masónica.

La Tradición Masónica confirma este postulado en forma diáfana con la pregunta ritual: “¿Sois Masón?” y su respuesta: “Todos mis hermanos me conocen como tal, Venerable Maestro”. Se evidencia claramente que la condición no se adquiere con el simple juramento formal, sino con el proceder diario, con el estudio, la disciplina y al adquirir la humildad necesaria para no definirse como Masón, sino demostrar ante los demás HH.·. MM.·. que se actúa, se procede y se piensa como tal.

Acerca de La Piedra Bruta

La Piedra Bruta en sí es aquella que es recogida directamente de la tierra, por lo que de modo natural, cada una posee las formas más diversas fruto de la acción de las fuerzas de la Naturaleza. En general, se puede decir que una piedra bruta, al no tener una forma definida, al estar llena de impurezas e imperfecciones, no tiene un propósito definido, por lo que su utilidad es mínima. No obstante, contiene en sí toda la potencialidad de una obra de arte, la potencialidad de la trascendencia. Es por ello que se escogen determinadas piedras brutas para la construcción, por la potencialidad que se ve en ellas.
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